Más corazones azules por la seguridad vial en la Región

Otro accidente de tránsito que se cobró vidas y una marca para recordar a las víctimas. En la tarde de ayer se pintó un nuevo Corazón Azul en la Ciudad, esta vez en 14 entre 51 y 53, frente a la Catedral, lugar donde el 9 de octubre del año pasado fallecieron Lucas Giannobile y su novia Eugenia Sánchez, luego de chocar en moto contra un Fiat Regatta.

Del acto participaron los Bomberos de la Provincia, una empresa de ambulancias privada, representantes de la Fundación Proyecto Vida, del Colegio de Médicos, el Sindicato de Taxistas, personal de Control Urbano de la Municipalidad de La Plata y familiares y amigos de Lucas.

El presidente de la ong Corazones Azules, Pedro Perrotta, aseguró: “Nuestra organización llegó al país hace pocos meses; nos dedicamos a la educación y a la prevención vial. Bajamos material a las escuelas, tenemos firmados convenios con el ministerio de Seguridad, el Colegio de Médicos y distintos organismos”.

Según señaló el dirigente, La Plata “tiene grandes problemas en materia de tránsito”. En ese sentido Perrotta remarcó que “es la ciudad con mayor cantidad de muertes por accidentes en relación a sus habitantes”.

El que se pintó ayer en el centro geográfico platense es el quinto Corazón Azul que se marca en una calle de la Ciudad.

Corazones Azules nació en Ecuador en 2004, como una iniciativa del Coronel Juan Zapata luego de haber vivido una experiencia personal en la cual dos niños murieron luego de ser atropellados por un auto a alta velocidad.

A partir de ese hecho trágico, Zapata decidió unificar su especialidad como ingeniero de tránsito con una campaña “para evitar que tanta gente muera de una manera tan irresponsable”, según indicó el impulsor de la asociación oportunamente.

Los resultados obtenidos con las campañas de educación vial en Ecuador motivaron a otros países, como Perú, Panamá, Chile, Costa Rica, Uruguay, Brasil y España a poner en marcha la iniciativa.

La ong lleva ese nombre porque, según explicó Perrotta, “cuando una persona muere en un accidente de tránsito, por lo general producto de una muerte violenta, se produce un corte instantáneo de la circulación y oxígeno de la sangre y el corazón se torna azulado”.

Obtenido de EL DIA

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